Situación del cultivo del algodón en la provincia de Santa Fe durante diciembre de 2025 y enero de 2026
Durante el período diciembre–enero, la dinámica climática condicionó la implantación, la distribución fenológica y la evolución sanitaria del cultivo de algodón en la provincia, generando heterogeneidad entre ambientes y definiendo un escenario productivo estrechamente vinculado a la disponibilidad hídrica de las próximas semanas.
La siguiente información pertenece a la campaña algodonera 2025-2026 y es relevada por el equipo de técnicos de las 7 Comisiones Zonales Sanitarias (CZS).
Zona Este de la provincia de Santa Fe
DICIEMBRE
Durante el mes de diciembre, las precipitaciones se ubicaron por encima del promedio histórico mensual, con una frecuencia aproximada de una lluvia semanal. Si bien estas condiciones permitieron un leve avance de la siembra, no posibilitaron alcanzar la superficie inicialmente proyectada por los productores. Se estima que, a la fecha, en el domo oriental se han implantado menos de 5.000 hectáreas, lo que representa alrededor del 80 % del área objetivo prevista. Eventualmente podría registrarse alguna siembra adicional durante los primeros días de enero; no obstante, no se alcanzaría el objetivo inicial planteado.
En cuanto al estado fenológico, el cultivo presenta una marcada heterogeneidad, encontrándose los primeros lotes sembrados en inicio de floración, mientras que los de implantación más tardía transitan el final del período vegetativo o incluso recién sembrados. Se observa alto nivel de aborto de pimpollos, producto del crecimiento excesivo por las lluvias y temperaturas.
Las capturas de picudo continúan siendo elevadas en las trampas distribuidas en todo el domo, observándose mayor daño en pimpollos con respecto a los últimos años, agravado por la alta frecuencia de lluvias que no permite realizar controles por falta de piso. Respecto a otras plagas, fue necesario realizar tratamientos para el control de trips, aunque la incidencia y el nivel de daño resultaron inferiores a los registrados en campañas anteriores, favorecidos por un ambiente con mayor humedad.
En relación al manejo de malezas, los lotes se encuentran, en general, en buenas condiciones, con controles adecuados.
ENERO
Durante el mes de enero se registraron precipitaciones hasta mediados de mes, alcanzando un acumulado levemente inferior al promedio histórico. Estas condiciones permitieron que el cultivo se mantuviera en un estado hídrico adecuado hasta prácticamente finales del mes, cuando comenzó a evidenciarse un período de estrés por déficit hídrico y alta temperatura. A diferencia de campañas anteriores, el perfil del suelo presenta una mayor recarga, lo que amortiguó parcialmente el impacto de la falta de lluvias. Sin embargo, hacia el cierre del mes las altas temperaturas combinadas con la ausencia de precipitaciones incrementaron el estrés térmico e hídrico del cultivo.
Durante los primeros días de enero se concluyó la siembra del cultivo, limitada a la resiembra de lotes mal implantados o a la finalización de pequeñas superficies pendientes. Hacia fines del mes, el algodón presenta un amplio rango fenológico que va desde inicio de pimpollado hasta pleno llenado de bochas, ubicándose la mayor parte de los lotes entre floración y llenado activo de bochas. Esta distribución responde a diferencias en fechas de siembra y a la heterogeneidad ambiental registrada durante la implantación.
Durante el mes, favorecidas por las condiciones de humedad y temperatura de diciembre e inicios de enero, se realizaron controles fitosanitarios dirigidos a pulgones, chinches, orugas capulleras y picudo del algodonero. En el caso del picudo, la presencia y el daño resultan significativos en determinadas áreas, especialmente en zonas donde en la campaña anterior se registraron lotes que ingresaron a un segundo ciclo reproductivo, lo que incrementó la presión de la plaga. La necesidad de intervenciones fue variable según ambientes y antecedentes de manejo.
En general, los lotes se mantienen limpios gracias a la aplicación de herbicidas mayormente selectivos durante el mes. No obstante, se registran problemas puntuales con malezas de difícil control, cuya presión puede incrementarse si continúan las condiciones de estrés del cultivo, reduciendo su capacidad competitiva. Estas situaciones requieren monitoreo permanente y estrategias de manejo integradas para evitar escapes y pérdidas de rendimiento.
En términos generales, los campos se encuentran en condición buena a muy buena, aunque hacia finales de enero el cultivo comenzó a evidenciar un deterioro asociado al estrés hídrico y térmico. Actualmente la condición evoluciona de buena hacia regular, con plantas visiblemente afectadas por la falta de agua y las altas temperaturas. Aun así, se proyecta un potencial productivo favorable en caso de registrarse precipitaciones durante los primeros diez días de febrero, lo que permitiría sostener el llenado de bochas y estabilizar la condición del cultivo.
Zona Oeste de la provincia de Santa Fe
DICIEMBRE
Durante el mes de diciembre, las precipitaciones se ubicaron por encima del promedio histórico mensual en la mayor parte del domo occidental. No obstante, en los sectores de El Nochero y Santa Margarita las lluvias resultaron más escasas, con registros levemente inferiores a la media mensual. En zona norte de los bajos submeridionales, en el Dpto. Vera, se registra pérdida de superficie con algodón implantado por inundación, alrededor de 5.000 ha.
El avance de la siembra supera el 80 % del área prevista. Sin embargo, aún resulta difícil estimar con precisión la superficie final implantada, ya que el proceso de siembra se vio condicionado por las precipitaciones, tanto por exceso como por déficit, lo que determinó un avance lento y por pulsos. En este contexto, se estima que no se alcanzaría la superficie objetivo inicialmente proyectada por los productores, que en principio se estima en un 70% de la superficie de la campaña anterior.
En cuanto al estado fenológico, el cultivo presenta lotes en diferentes estadios, desde fases vegetativas hasta mitad de floración, debido a que algunas siembras se realizaron a fines de septiembre.
Desde el punto de vista sanitario, se registraron ataques de trips y pulgones, que obligaron a la realización de tratamientos de control. El nivel de capturas en trampas de picudo del algodonero es muy bajo y en general no se reportan daños en el cultivo. Respecto al manejo de malezas, los campos se encuentran, en general, en condiciones adecuadas, aunque se registran lotes con malezas de difícil control como ser yuyo colorado, gomphrena, rama negra, sorgo de alepo y escoba dura.
Destacar, que como viene sucediendo en años anteriores, se registran lotes puntuales con daño por herbicidas hormonales y desecantes.
En términos generales, el estado del cultivo en la zona puede calificarse entre regular y muy bueno, por las condiciones antes descriptas (zonas con perdidas por anegamiento y zonas en las que las condiciones meteorológicas son óptimas).
ENERO
El mes de enero se caracterizó por una marcada variabilidad en las precipitaciones. Durante la primera quincena se registraron lluvias abundantes, con acumulados que oscilaron entre 170 y 200 mm, y picos puntuales cercanos a los 300 mm en algunos sectores, distribuidas en aproximadamente cuatro eventos. En la segunda quincena, las precipitaciones fueron escasas o nulas, lo que, sumado a una alta radiación y temperaturas elevadas, generó un importante estrés térmico, especialmente en la última semana del mes. Este estrés se manifestó con mayor intensidad en lotes de suelos más pobres, en sistemas de siembra convencional y en aquellos que no recibieron una adecuada recarga hídrica en la última lluvia, la cual fue muy sectorizada.
En cuanto a plagas, comenzaron a registrarse capturas de picudo algodonero, principalmente hacia la última semana del mes. En general, las capturas en trampas fueron bajas (1 a 2 individuos en el mes), sin antecedentes previos, lo que obliga a mantener un alto nivel de alerta. En el cultivo se observaron algunos daños por oviposición en muy pocos lotes, sin detección directa del insecto. Se destaca un buen nivel de monitoreo y control en la mayoría de los lotes, aunque aquellos afectados por excesos hídricos y con riesgo de pérdida presentan mayor probabilidad de infestación. Además, se detectaron daños de trips en algunos lotes en estadios tempranos, los cuales fueron controlados eficazmente mediante aplicaciones químicas. Hacia fines de enero comenzó a observarse la presencia de arañuela en algunos lotes.
En términos generales, el control de malezas fue bueno a muy bueno en la mayoría de los lotes. Sin embargo, se registraron problemas puntuales en aquellos con alta presencia de yuyo colorado, donde las lluvias excesivas redujeron la eficacia de los herbicidas preemergentes, favoreciendo escapes y reinfestaciones.
El cultivo de algodón presentó, en líneas generales, un estado bueno a muy bueno durante el mes de enero, dependiendo de la fecha de siembra, la condición del suelo y la distribución de las lluvias en cada lote. No obstante, se identifican algunos lotes con deterioro del stand y riesgo de pérdida productiva debido a los excesos hídricos ocurridos en la primera quincena y al posterior estrés térmico.
Los lotes sembrados durante la primera quincena de octubre se encuentran bien desarrollados y se proyecta que alcancen la madurez fisiológica hacia fines del mes de febrero. El avance fenológico es acorde a la fecha de siembra y a las condiciones ambientales registradas, con variaciones entre lotes según disponibilidad hídrica y calidad de suelo.
Situación del cultivo en la provincia en noviembre:
Situación del cultivo del algodón en la provincia de Santa Fe, noviembre de 2025
El contenido de esta publicación es propiedad intelectual de su autor. Las copias totales o parciales están prohibidas sin su autorización expresa. En caso de referenciarse a esta publicación, se debe indicar el nombre del autor y del sitio web de APPA.







